- Suscríbete a Baquía por RSS/ATOM.
 

Ojalá te toque vivir tiempos interesantes

Dpto. Comunicación Áudea es especialista en Gestión de la Seguridad
07/08/2008


2 comentarios · escribe el tuyo

En los últimos cinco años, una actividad limitada a la mínima expresión, como es la copia privada, ha sufrido multitud de reformas legales para satisfacer las exigencias de una industria incapaz de evolucionar con los nuevos hábitos de consumo.

Sin ánimo de criticar el hecho de que hoy en día la cultura sea un negocio (¿y qué no lo es?), es importante recapacitar sobre la situación que estamos viviendo actualmente.

Con la excusa de encuadrar la música y el cine comercial dentro de la categoría de obra artística (protegida por los derechos de autor), y por ende, dentro del término “cultura”, las grandes productoras, distribuidoras y entidades de gestión de derechos están reclamando al Estado una protección que no les corresponde.

çDesde el momento en que los artistas y sus mecenas decidieron transformar la cultura en un producto, generando una de las industrias más lucrativas que existen, renunciaron a la condición de “visión personal y desinteresada” que caracteriza al arte.

Es por ello que la conciencia del ciudadano medio no se resiente al compartir o al consumir de forma gratuita uno de estos productos, conducta que no es en absoluto una novedad (cintas de video y de música en los 80, copias de CD en los 90, y el P2P en la actualidad). Los avances tecnológicos están respondiendo a las preferencias de las personas mucho más rápido que la torpe y oxidada maquinaria de la “cultura comercial” (suponiendo que eso exista).

Los agentes de este mercado, lejos de intentar aprovechar las sinergias que se producen entre operadores de telecomunicaciones y fabricantes de dispositivos, y buscar un nuevo modelo de negocio más acorde con la situación actual, se han limitado a crear grupos de presión para que Papá Estado proteja sus intereses legislando para compensar su precaria situación.

Que yo recuerde, en el último lustro hemos pasado por la reforma del Código Penal, de la Ley de Propiedad Intelectual, y dos reformas de la remuneración compensatoria por una actividad reducida a su mínima expresión como es la copia privada (¿cuándo fue la última vez que alguien se compró un CD original y lo copió para su estricto uso personal, sin utilización colectiva?). Todas estas reformas dirigidas a satisfacer las reclamaciones de la industria.

La última notiica al respecto es que el mismísimo Director de la AEPD, Artemi Rallo, ha solicitado al Gobierno y a los grupos parlamentarios el “desarrollo de procedimientos que permitan proteger los derechos de autor de forma compatible con el derecho fundamental a la protección de datos mediante una norma con rango de ley que contemple los datos susceptibles de ser tratados y las finalidades del mismo.”.

Sobre esto, me limito a citar el artículo 20 de la Constitución Española, que garantiza y protege el derecho a la producción y creación artística, pero que matiza en su punto 4º: “Estas libertades tienen su límite en el respeto a los derechos reconocidos en este Título, en los preceptos de las Leyes que lo desarrollan y, especialmente, en el derecho al honor, a la intimidad, a la propia imagen y a la protección de la juventud y de la infancia.”.

Sin embargo, es de agradecer la imparcialidad de los jueces y tribunales, que por el momento no se han dejado seducir por las lágrimas de cocodrilo de estos colectivos. Si bien, un juez está obligado a aplicar la norma, por lo que si se sigue regulando en este sentido no tendrán más remedio que condenar una conducta socialmente admitida. En cualquier caso, es probable que la tecnología vuelva a brindar nuevas posibilidades de vulnerar estas normas de forma totalmente anónima.

Mientras la industria del cine y de la música no reaccione ante la nueva situación, está condenada a vivir en una guerra constante bajo la vieja maldición oriental de “ojalá te toque vivir tiempos interesantes”.

Dpto. Comunicación Áudea es especialista en Gestión de la Seguridad

Vota esta noticia:
Resultado: 1 votos.
Utilidades:
Comparte esta noticia:
delicious  digg  technorati  yahoo meneame wikio
Opciones de fuente:
delicious  digg
Tu correo:    Tu nombre:

Tu amigo:    Su nombre:

URL: Enviar noticia

Comentarios

Se han escrito 2 comentarios a este texto. Puedes escribir el tuyo.

Enviado por fabio, el 07/08/2008 18:04:00

Es notable la falta de conocimiento del tema de quien se propone en este articulo hablar. Creame que ud es un fiasco y que nada sabe de estos temas tan delicados. Vivan los derechos de autor! Viva el trabajo de los artistas!

Enviado por alfredo, el 04/11/2008 10:14:00

fabio, usted critica opiniones sin aportar razonamientos. Se limita a descalificar. Si no está de acuerdo, rebata los argumentos del artículo... en caso contrario, su comentario carece de contenido. Y para muestra... Viva el P2P! Viva el libre acceso a la cultura! (ya está, ya he aportado tanto como usted y sin descalificar a nadie)

Escribe tu comentario


Escriba el código de la imagen:

 Video destacado Ver más
Entrevistado: Nicolas Oriol
Cargo: CEO de Unience
 
 Publicidad
 Especiales Vermás
“Cómo triunfar con un proyecto de Internet”. Capítulo 6: Los modelos sustitutivos
La mayoría de los modelos de negocio de Internet, sobre todo en comercio electrónico, son copias online de un negocio físico. El caso de Amazon es, sin embargo, un modelo sustitutivo de un gran almacén físico.
1 comentarios · escribe el tuyo
 Suscríbete a Baquía
Escribe tu dirección de correo-e para recibir nuestro boletín. Más info
Email:
 Especiales Ver más
 “Cómo triunfar con un proyecto de Internet”. Capítulo 6: Los modelos sustitutivos
 “Cómo triunfar con un proyecto de Internet”. Capítulo 5: El plan de negocio y su gestión
 “Cómo triunfar con un proyecto de Internet” Capítulo 4: El modelo de negocio
 “Cómo triunfar con un proyecto de Internet”. Capítulo 3: La competencia
 Lo más de Baquia.com




 

Suscríbete a Baquía por RSS/ATOM.

Add to Google