Fui a visitar una empresa del ramo de la Ingeniería Naval. Un edificio de estos que causan impresión por su majestuosidad, con una entrada espectacular, y una recepción con 3 bonitas y amables empleadas. Al subir a la planta, pude ver el gentío de la misma y observar a todos los trabajadores que allí estaban (no menos de 50). Lo más curioso es que se les veía tristes, con cara de enfadados, desganados, y con unas ganas tremendas de irse a casa, como si aquello no fuera con ellos. Me dio la sensación de que el compromiso de todos aquellos no era con la empresa en cuestión.
Si extendemos la experiencia a la gran mayoría de las empresas medianas y grandes de este país, creo que estamos en una situación muy similar a la descrita. Los empleados no se sienten vinculados con el trabajo que realizan. No porque no les guste (que podría ser si llevan menos de 4 años haciendo lo mismo), sino porque no les motivan correctamente desde la dirección. El talento posiblemente ha sido menospreciado y enjugado en los primeros meses del desempeño laboral. El resultado es una productividad bajísima por empleado, que se autoalimenta con mayores dosis de incompentencia por parte de la dirección y una falta de motivación en el trabajo.
La solución vendría con un estilo de dirección donde se trabajase el sentimiento. Esta es una de las claves del rendimiento de los trabajadores. Se consigue con una organización volcada en transmitir sentimiento, autoestima, creencia en los valores de la empresa y un apoyo total a los empleados. Se trata de crear un entorno laboral donde se potencia el talento y la capacidad de uno, con un protagonismo directo de todos por encima de jerarquías absurdas.
Por eso veremos que es necesario que en las empresas exista el rol y puesto directivo de Responsable de Sentimiento Corporativo (RSC). Se encargaría de velar por la existencia de emoción, compromiso, felicidad y mucho sentimiento en el proyecto y en la empresa.
Óscar Sánchez es Director General de Tech Sales Group
cuando por más que uno se esfuerce en una empresa, la mayoría de las veces no ve recompensado su trabajo ni económica ni moralmente, normal que los empleados estén desmotivados. en un país donde la máxima está en \"pagar cuanto menos mejor que el resto me lo quedo yo\", y el trabajo ya irá saliendo, qué queremos?
Enviado por Periko, el 25/06/2008 18:09:00
claro, es muy bonito hablar de emprender, motivar, compromiso, etc... pero tal y como está la cosa hay que aferrarse al trabajo que uno tiene, y si tu jefe te putea pues te aguantas y punto.
Enviado por Veronica Vichir, el 25/06/2008 19:58:00
Es triste decirlo, pero no vale la pena tanta entrega y sacrificio por las empresas, Cumplir, satisfacer y ya, por eso te pagaran..
Enviado por jose_x_pineda, el 25/06/2008 22:19:00
Si,. lástima también se ven en instituciones del gobierno, donde hay personas con tu mismo puesto,.. sin las capacidades,.. donde solo vale las habladurías.
Enviado por David, el 25/06/2008 23:55:00
Es increible, a trabajar y al máximo, y si no te gusta tu trabajo o no te pagan lo suficiente, pues cambias de empleo, solo las personas que no están debidamente formadas o preparadas, se aferran a un trabajo sin expectativas, que no les satisfaga y que pueden llegar a odiar, eso sí, luego se quejan.
Saludos al personal conformista y no preparado
Enviado por , el 26/06/2008 09:15:00
Pues yo conzoco muchas empresas donde pasa lo contrario, a la gente le gusta su trabajo y el ambiente es fenomenal, la gente está implicada y se vuelca en lo que hace. Hay muchas empresas como las que Oscar Sánchez describe y muchas otras como las que digo yo, no se cómo se le ha pasado a Oscar comentarlo, quizá porque sólo concozca el primer tipo...
yo creo que ya unir la palabra \"sentimiento\" a \"corporativo\" es contradictorio. Hacen talta sentimientos humanos dentro de la empresa, no sentimientos de empresa dentro de los humanos.
Enviado por ric, el 27/06/2008 09:10:00
El que solo trabaja por el dinero y no se esfuerza lo mas minimo tiene el futuro negro. Los primeros en darse cuenta son los compañeros y luego los jefes. Si no le gusta lo que hace mas vale que deje el puesto a alguien que si. Todos salen ganando, empezando por el compañero que asi puede dejar de hacer el trabajo de otro al que no le importa perjudicar a sus semejantes y a la empresa que le da de comer.